No hay carne asada completa sin unos elotes en la parrilla. Es el acompañamiento perfecto: se hace en minutos, no requiere casi nada de preparación y el sabor del maíz tostado sobre las brasas es irresistible. Además, mientras esperas a que la carne repose, los elotes te dan algo que hacer y algo que comer. Aquí te explico cómo hacerlos perfectos.
Dos métodos: con y sin hoja
Con hoja (húmedo y tierno): Remoja los elotes con todo y hojas en agua durante 15-20 minutos. Esto evita que las hojas se quemen. Colócalos directamente sobre la parrilla a fuego medio y voltea cada 5 minutos durante unos 20 minutos. Las hojas se van a carbonizar por fuera, pero adentro el elote se cuece al vapor con su propia humedad. El resultado es un elote tierno, jugoso, con un sutil sabor ahumado.
Sin hoja (tostado y caramelizado): Retira las hojas y los hilos del maíz. Coloca los elotes directamente sobre las brasas y voltea frecuentemente, cada 2-3 minutos, durante unos 10-12 minutos. Quieres que los granos se doren y se formen manchas negras, pero sin carbonizar todo. Este método te da ese sabor intenso a maíz tostado que es adictivo. La textura es más firme y el sabor más concentrado.
El topping clásico
Un elote asado está bueno solo, pero con el topping tradicional mexicano se convierte en algo extraordinario. Necesitas:
- Mayonesa (la de siempre, no la light)
- Limones cortados en mitades
- Chile en polvo (chile piquín o Tajín)
- Sal al gusto
- Queso cotija rallado (opcional pero muy recomendado)
En cuanto saques el elote de la parrilla, unta una capa generosa de mayonesa con una brocha o cuchara. Aprieta un limón encima, espolvorea chile en polvo y sal, y termina con queso cotija si lo tienes. La combinación de lo cremoso de la mayo, lo ácido del limón, lo picante del chile y lo salado del queso es simplemente perfecta.
Variación: estilo esquites
Si quieres algo diferente, desgrana los elotes ya asados con un cuchillo sobre un tazón. Agrega los mismos ingredientes (mayo, limón, chile, queso) y mezcla. Puedes añadir epazote fresco picado y un toque de chile serrano para darle carácter. Sirve en vasitos o tazas individuales. Es más práctico de comer que el elote entero y perfecto como botana mientras la carne se asa.
Los elotes toman solo unos minutos de tu tiempo y cero esfuerzo de preparación. La próxima vez que prendas el carbón, echa unos cuantos elotes a la parrilla antes de la carne. Tus invitados van a agradecer tener algo que picar mientras esperan, y tú vas a parecer un parrillero que piensa en todo.