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Receta: la marinada perfecta para costillas al carbón

Marinada para costillas

Las costillas al carbón son uno de esos platillos que cuando salen bien, nadie se acuerda de nada más que estaba en la mesa. Y el secreto está en la marinada. No una marinada cualquiera de botella —una marinada hecha en casa, con ingredientes que encuentras en cualquier mercado mexicano.

Esta receta la fui perfeccionando durante años. Empezó con lo que hacía mi abuela en Hermosillo y le fui ajustando cantidades hasta dar con el balance perfecto entre picante, ácido, dulce y ahumado. Es mi receta de batalla: la que saco cuando quiero impresionar sin complicarme la vida.

Receta completa de costillas BBQ al carbon con una marinada espectacular que puedes replicar en casa.

Ingredientes

Marinada para 1.5 kg de costillas

Preparación de la marinada

  1. Hidrata los chiles. Pon los chiles anchos y guajillo en un sartén seco a fuego medio unos 30 segundos por lado, solo para que suelten aroma. Luego ponlos en un tazón con agua caliente y déjalos remojar 20 minutos hasta que estén suaves.
  2. Licúa todo. En la licuadora pon los chiles hidratados (escurridos), el jugo de naranja, el jugo de limón, los dientes de ajo, el comino, el orégano, el vinagre, el aceite y el piloncillo. Licúa hasta obtener una salsa tersa y sin grumos. Prueba y ajusta sal.
  3. Marina las costillas. Coloca las costillas en un recipiente grande o bolsa resellable. Vierte la marinada y asegúrate de que cada pieza esté bien cubierta. Si puedes, masajea un poco la carne para que absorba la marinada.
  4. Refrigera. Tapa y refrigera mínimo 4 horas. Lo ideal son 8-12 horas (toda la noche). No pases de 24 horas porque el ácido de los cítricos empieza a cambiar la textura de la carne.

En la parrilla

Saca las costillas del refri 30 minutos antes de asarlas. Prepara tu carbón y espera a tener brasas parejas. Pon las costillas sobre la parrilla a calor medio-alto.

El truco está en no apresurarte. Las costillas necesitan entre 45 minutos y 1 hora dependiendo del grosor, volteando cada 10-15 minutos. El azúcar del piloncillo y la naranja van a crear una costra caramelizada espectacular en la superficie, pero tienes que vigilar que no se queme. Si ves que se está dorando demasiado rápido, mueve las costillas a una zona de calor indirecto.

En los últimos 10 minutos, puedes barnizar con un poco de marinada reservada (que no haya tocado la carne cruda) mezclada con un chorrito de miel. Esto le da un glaseado final que es puro vicio.

Tips del chef

Con esta marinada y un buen carbón, las costillas salen con ese balance perfecto entre ahumado, picante y dulce que hace que la gente repita sin pena. Pruébala este fin de semana y me cuentan cómo les fue.